Je suis très fatigué pour traduire maintenant. Je vais citer Pio Moa en espagnol. Faites attention aux lettres en gras.
****Uno de los graves problemas de la democracia en España es el de una justicia desacreditada, no siempre injustamente. Hay seguramente un exceso de leyes y un exceso de trámites, y una politización e intocabilidad excesiva de los jueces. A este respecto leí hace meses el libro muy reconmendable, Riofrío. La justicia del señor juez, de Santiago Muñoz Machado: detallado relato sobre la prevaricación escandalosa y continuada con que Garzón llevó adelante un caso (entre otros). Los perjudicados le denunciaron, y fue significativo el argumento con que los colegas abogados trataban de disuadirles. Venían a decir que no se podía hacer nada, porque Garzón era un hombre muy influyente, que conocía secretos de mucha gente importante, y por lo tanto, cualquier denuncia no llegaría a nada. Aparte, supongo, de crear malestar entre otros jueces, pues existe un acentuado corporativismo de sentido “progre”. Baste comparar las exquisitas precauciones con que se vienen tratando los más que presuntos delitos de Garzón, comparadas con la expeditiva y drástica condena a Ferrín Calamita por retrasar la adopción de una niña por una pareja lesbiana, quedando este juez condenado casi a muerte civil.
C’est ce qu’on peut appeler derecho desde la calle !